En Uruguay cada año se diagnostican 2.000 casos de cáncer de mama y alrededor de 700 mujeres fallecen debido a esta enfermedad. En diálogo con Sala de Redacción (SdR), el médico Robinson Rodríguez, presidente de la Comisión Honoraria de Lucha Contra el Cáncer (CHLCC) y director del Instituto Nacional del Cáncer (INCA), evaluó que “en términos de tasa, en Uruguay el cáncer de mama es uno de los más altos del mundo con 75 casos cada 100.000 mujeres, y la mortalidad es de 21 casos cada 100.000″. Sostuvo, además, que en la actualidad con “un diagnóstico oportuno podemos curar más del 80-90%” de los casos. 

La edad promedio de diagnóstico oscila entre los 50 y los 69 años. Se ha observado una incidencia elevada de casos de 70 a 74 años. Conforme a los datos brindados por el Registro Nacional de Cáncer (RNC) de la Comisión Honoraria, “la incidencia se ha mantenido más o menos estable y la mortalidad ha venido disminuyendo, aunque en los quinquenios 2014-2018 y 2015-2019 se mantuvo estable”, informó Rodríguez.

En cuanto al riesgo de padecer esta enfermedad, el médico explicó que existen “factores modificables y no modificables”. Entre los modificables, mencionó el estilo de vida, con aspectos como la alimentación, el consumo de tabaco o alcohol, el sobrepeso, la obesidad y el sedentarismo. Los factores no modificables inciden entre un 30% y 40%, y entre ellos mencionó el hecho de ser mujer -en los hombres se observa con una prevalencia de 1%-, tener más de 50 años, historial previo de cáncer de mama y antecedentes familiares. Sobre este último factor, aclaró que “la mayoría de las mujeres que tienen cáncer de mama son de tipo esporádico, es decir, que no se dan en un contexto hereditario”.

En 1998, la empresa de biotecnología Genentech desarrolló un medicamento llamado Trastuzumab, que es comercializado por Laboratorio Roche. Rodríguez participó como investigador principal en los estudios realizados para medir su eficacia. Los resultados indicaron un aumento en la cura del cáncer de mama. Este medicamento se administra como tratamiento adyuvante -complementario-, y es financiado por el Fondo Nacional de Recursos desde octubre de 2006, ya que pertenece a la categoría de medicamentos de alto costo. 

¿Cuándo realizarse una mamografía?

Actualmente, el Ministerio de Salud Pública (MSP) aconseja hacerse una mamografía de tamizaje -tipo de estudio grupal que se realiza para identificar personas potencialmente enfermas antes de la aparición de síntomas- cada dos años entre los 50 y los 69 años de edad. Rodríguez comentó que se está analizando llevar a cabo las revisiones de las guías del MSP con el fin de expandir el margen de edad “entre los 40 y los 74 años, basados no solo en guías internacionales sino, además, en el conocimiento de la epidemiología del Uruguay gracias al RNC de la Comisión Honoraria”. Es muy probable que los tumores sean más pequeños cuando los médicos los detectan en etapa temprana, lo que puede facilitar el tratamiento. Rodríguez comparó que en una mamografía de tamizaje se puede identificar “un tumor de 0,4 centímetros”, mientras que con una mamografía ocasional el tamaño del tumor que se diagnostica alcanza ya un centímetro.

El presidente de la CHLCC remarcó la importancia de que la mujer tenga conocimiento propio de su cuerpo, en especial de sus mamas, porque esto permite “familiarizarse con sus características normales”, lo que favorece la identificación de “síntomas ante los cuales debe realizar una consulta médica”. Afirmó que “a través del autoconocimiento se puede diagnosticar un tumor de un centímetro y medio, mientras que en casos en los que la mujer no tiene autoconocimiento de sus mamas, al momento del hallazgo, el tumor “supera los dos centímetros”.

Para favorecer la realización de estudios diagnósticos, la CHLCC creó un “Nodo de Mama”, que informa mamografías de tamizaje a distancia “a través de la Red de Diagnóstico por Imágenes de usuarias de ASSE de diferentes centros asistenciales, tanto de algunos mamógrafos fijos como de mamógrafos móviles”, informó Rodríguez. Detalló que “desde el año 2022 informamos mamografías de tamizaje del mamógrafo móvil de la Intendencia de Canelones”, ya sean usuarias de prestadores públicos como privados, y que próximamente se realizarán mamografías desde la unidad móvil de la Intendencia de San José.

También se realizan jornadas de mamografía de tamizaje para mujeres del interior del país a través del Servicio de Imagenología mamaria del INCA. En el transcurso de un año, las unidades móviles de mamografías alcanzan a “grupos de hasta 40 mujeres”, dijo. El fin de estas unidades es ofrecer un servicio de detección temprana del cáncer de mama en diferentes regiones del país y brindar información acerca de la enfermedad. Se proporcionan alimentos durante la jornada y la Fundación Hilo Rosa, que se encarga de proporcionar apoyo a personas que padecen cáncer y a sus seres queridos, realiza talleres educacionales.

Solidaridad Berenbau

Del mismo modo, la Fundación Clarita Berenbau, “trata con pacientes con todo tipo de cáncer, mujeres y hombres”. Fue fundada a fines del 2013, por la madre de la comunicadora, Cristina Giuria y los hermanos de Clarita, Joaquín e Ignacio. La fundación está ubicada en el Hogar La Campana de la Fundación Peluffo Giguens.

Cecilia Torrendell, parte del consejo ejecutivo de la Fundación Clarita Berenbau, contó a SdR sobre el servicio de “Teléfono Solidario” que ofrecen, mediante el cual el equipo de voluntarios “están para escuchar, apoyar y contener a las personas con cáncer o sus familiares”. Luego del primer llamado de cada paciente, la fundación mantiene un contacto periódico a lo largo de la enfermedad.

Cuentan con un grupo de tres psicólogos -dos psicólogas oncólogas y un psicólogo coordinador- que se reúne una vez por semana. Por el momento, los encuentros se dan por Zoom, dijo Torrendell. Además un grupo de voluntarios trabaja en el Hospital de Clínicas las mañanas de lunes a viernes, más específicamente en la sala de espera de oncología, “allí acompañan a los pacientes y familiares mientras esperan el tratamiento”. La participación de estos voluntarios es un efecto reconfortante especialmente para quienes pacientes no tienen compañía. También incluyeron clases de yoga una vez a la semana -en la Escuela de yoga Satyananda-, a esta actividad asisten entre 12 y 14 pacientes: “las pacientes que concurren, y los profesores que dan la clase nos manifiestan que les ayuda mucho y les da bienestar”, comentó Torrendell.

A partir de las donaciones y campañas que han realizado las empresas hicieron una progresión de cambios a la sala de espera de oncología del Hospital de Clínicas: incorporaron sillones más cómodos en lugar de los bancos de madera que había, agregaron “sillones nuevos para quimioterapia, pintamos la sala de colores claros, compramos una TV, aires acondicionados y unos muebles para el equipo de Cuidados Paliativos”, precisó.

El Club del Gato
La Fundación Clarita Berenbau, cuenta con un banco de pelucas llamado El Club del Gato, las personas a través de la página de Facebook del Club del Gato, pueden visualizar “el catálogo de fotos de las pelucas disponibles”, luego de elegir una deben saber el número de referencia para saber si está disponible, en caso de estarlo envían un mensaje por la página de Facebook para efectuar el pedido, brindando los siguientes datos: nombre, cédula de identidad, teléfono de contacto y el número de peluca. Se le hace el envío gratuito al solicitante por DAC.

Se puede donar cabello para hacer estas pelucas oncológicas, “debe estar libre de cualquier tratamiento químico, y tener un mínimo de 30 centímetros de largo”. El cabello debe enviarse en un sobre con nombre y teléfono del donante, se envía a través de DAC, sucursal Mercado Modelo, José Batlle y Ordóñez 3266. “Mediante la donación de cabello, gestionamos el proceso de elaboración de pelucas y las prestamos gratuitamente. Nuestro objetivo primordial es ayudar a mujeres, adolescentes y niñas que no tienen cobertura del BPS y que dado los elevados costos, les es muy difícil acceder a una peluca”, se lee en su página de Facebook.

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