El presidente Luis Lacalle Pou manifestó en reiteradas ocasiones que uno de los objetivos del gobierno es poder generar acuerdos comerciales con diferentes países para “abrirse al mundo”. La conferencia de prensa del pasado miércoles 13 de julio no escapó a ello y Lacalle Pou anunció el inicio formal en las negociaciones para un Tratado de Libre Comercio con China, acompañado del ministro de Relaciones Exteriores Francisco Bustillo y la viceministra Carolina Ache. En la conferencia se le consultó al presidente acerca de la postura del Mercosur sobre el tratado y aseguró: “siempre dijimos que no queremos avanzar solos, lo que no estaba dispuesto a hacer Uruguay era quedarse quieto”. 

Una de las grandes discusiones que se han generado sobre el tratado está vinculada a la pregunta que respondía el presidente: ¿cómo reaccionará el Mercosur sabiendo que uno de sus integrantes comienza negociaciones comerciales de manera individual con otro país? Uno de los primeros en alzar la voz fue el presidente argentino Alberto Fernández, que en la cumbre del Mercosur días más tarde enfatizó en la postura de que se debe negociar en conjunto. 

En Uruguay diferentes actores de la política se pronunciaron sobre la posición que tomó el gobierno ante el Mercosur. Daniel Caggiani, senador por el Frente Amplio, señaló a Sala de Redacción que “es importante que los países que integramos el Mercosur acordemos los puntos de entendimiento y las diferencias. No es momento de buscar soluciones individuales, pueden generar malestar y tensiones con los países vecinos. Con Argentina y Brasil tenemos importantes agendas bilaterales que trascienden los acuerdos comerciales, por eso hay que tener una mirada más integral desde el punto de vista regional y a futuro”.

Por el lado del oficialismo, el senador nacionalista Sebastián Da Silva fue tajante en sus declaraciones: “hoy Fernández tiene otros problemas más gravitantes como la economía de su país”, dijo a Sala de Redacción. A su vez, deslizó que hoy las necesidades de Uruguay y Argentina son muy distintas. Mientras Uruguay tiene la necesidad de exportar -“somos 3 millones de personas y le damos de comer a 40 millones”-, “Argentina consume el 70% de su propia producción”, agregó.

Desde una mirada más comercial Teresa Aishemberg, gerente general de la Unión de Exportadores, manifestó a Sala de Redacción que el gobierno busca seguir ciertos pasos hacia adelante: “uno no avanza si no tiene a la otra parte para avanzar”. Entonces ¿cómo se relaciona esto con el Mercosur? Para ella, estas negociaciones que encabeza Uruguay no son más que una “estrategia comercial”, ya que se busca ver si será una iniciativa únicamente del gobierno uruguayo o si algún país acompaña las negociaciones. Entiende esta maniobra como una “situación estratégica”.

Hoy el estatuto del Mercosur indica que los miembros del bloque no pueden alcanzar tratados o negociar de manera individual con otras naciones sin el aval o el consenso de los demás países que lo integran. Es por eso que en la última cumbre celebrada el pasado 21 de julio, Lacalle Pou decidió no firmar la declaración final por no hacer lugar a la flexibilización que Uruguay lucha enfáticamente por conseguir desde el comienzo de este mandato. Caggiani, quien presidió el Parlamento del Mercosur en 2019, afirmó que la cumbre fue “deslucida” ya que Brasil decidió no formar parte. “No es bueno que Uruguay se niegue a firmar ya que queda por fuera en muchas resoluciones en las que está de acuerdo, no ayuda a lograr los mayores niveles de entendimiento para con los países del bloque regional ni para lograr avances en el objetivo principal que es el TLC”, agregó. 

Algunos aspectos del tratado

A grandes rasgos, un tratado de libre comercio lo que busca es reducir a cero los aranceles e impuestos de exportación e importación entre los dos países firmantes, generar empleo y habilitar nuevos sectores de exportación. Aishemberg mencionó que la Unión de Exportadores está de acuerdo en firmar con el gigante asiático y espera que el gobierno continúe el camino de cerrar más acuerdos con otros mercados. “Bienvenido sea para pagar menos aranceles, para la exportación es muy positivo ya que estamos pagando cerca de 340 millones de dólares en impuestos por no tener mejor acceso a los mercados a través de los acuerdos comerciales. Solamente con China son 184 millones”, mencionó.

Hoy China es el principal socio comercial del Uruguay, los productos exportados son la soja, la carne y los lácteos. Para el senador Da Silva es un mito que el sector rural será el que mayor beneficio obtenga con el tratado. “Hay que mirar con una perspectiva distinta. El sector ganadero y agrícola ya tienen un gran desarrollo con la exportación a China. Tenemos que pensar en dejar de exportar leche en polvo y pensar en exportar yogures, el arroz no ha entrado a China, la granja tiene una oportunidad inmensa, la cadena avícola… también la industria tecnológica. Los más beneficiados serán las nuevas cadenas de valor”, agregó. 

Qué tan factible

Caggiani citó a Bustillo a la Comisión de Asuntos Internacionales del Senado para conocer los detalles sobre el estudio de factibilidad. Se busca saber quiénes serán los más beneficiados, quiénes podrían verse perjudicados, los pasos a seguir y una gran cantidad de aspectos más. El senador frenteamplista manifestó que “por ahora no ha habido ninguna respuesta oficial del gobierno pero creemos que en la Comisión tendremos acceso a la información. Si hay aspectos confidenciales, hay mecanismos para que la oposición o el Parlamento reciba la información de manera reservada”.

Quien también se pronunció sobre el estudio de factibilidad fue el presidente de la República en la conferencia de prensa del 13 de julio, donde dejó en claro que hay algunos elementos propios de la negociación que van por aproximaciones progresivas y agregó que estos acuerdos tienen que ser “conversados, negociados y entendidos entre todos los partidos políticos del país”. 

En la misma instancia, Lacalle Pou también respondió sobre si este acuerdo comercial genera algún tipo de compromiso político, sabiendo que el país asiático tiene una fuerte presencia en el mundo en ese sentido. “Con China es un acuerdo netamente comercial”, aseguró. A su vez, el senador Da Silva lo comparó con la situación del avión iraní que quería aterrizar en Uruguay: “por un lado le vendemos arroz a Irán y por otro no permitimos que un avión iraní sospechado de terrorismo aterrice en suelo uruguayo. Hay que entender qué en el mundo de hoy, el área comercial es muy distinta a la política”, enfatizó.

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