Muestras de un estudiante durante una clase de lenguaje de señas en España. AFP PHOTO / Jaime REINA

Docentes de italiano, francés, portugués, alemán y de lengua de señas uruguaya propusieron una jornada de reflexión e intercambio de experiencias y presentaron el proyecto que desarrollan los Centros de Lenguas Extranjeras (CLE) de Montevideo, en el marco de las actividades del Día del Futuro organizado por La Diaria.
El nombre de la actividad realizada el día 23 de setiembre en el espacio Café La Diaria fue inspirado en la obra Radio Tertulia de Les Luthiers. Se trata de un sketch sobre un programa de radio en el cual los locutores entrevistan la banda inglesa London Inspection. Sin ningún conocimiento de la lengua de los músicos, los locutores quedan en evidencia y muestran lo importante que es saber idiomas.
Los profesores de CLE hicieron una improvisación simulando que se encontraban en un aeropuerto. A través de los parlantes, y en español, se escuchó el aviso de que los vuelos estaban retrasados. Se genera entonces una confusión entre los pasajeros que no entendían qué estaba pasando y tampoco lograban comunicarse entre sí ya que hablaban idiomas distintos. Por medio de mímicas, establecen un diálogo a través del lenguaje universal del cuerpo.
La puesta en escena buscó sensibilizar al público de que nunca está demás saber una lengua distinta a la materna. El objetivo de la actividad era difundir el trabajo de los CLE, que imparten cursos de idiomas de manera gratuita a los estudiantes de educación secundaria pública.
El Programa CLE fue creado en 1996 por el CODICEN y en sus inicios eran ofrecidos cursos de tres lenguas: francés, italiano y portugués. A partir de 1999 se incluyeron los cursos de alemán y este año, lengua de señas uruguaya (LSU). Hoy existen 22 centros, seis en Montevideo y dieciséis en el resto del país.
Los cursos, destinados a alumnos de primero a quinto de liceo, son extracurriculares, opcionales y tienen una duración de 3 años para los alumnos de ciclo básico y de 2 años para los de bachillerato. Ambos tienen opción a uno más de profundización. Estudiantes del Consejo de Educación Técnico Profesional (CETP), formación profesional del CETP, liceos extraedad y turnos nocturnos también pueden inscribirse.
Si nos organizamos, aprendemos todos”. La actividad se desarrolló de manera lúdica en los diferentes idiomas y con la participación del público. El panel fue presentado, en algunos momentos, en el idioma que dicta el profesor con el objetivo de poner al auditorio en contacto con la lengua extranjera.
Los alumnos que iniciaron este año el aprendizaje de lengua de señas fueron los intérpretes y el vínculo de comunicación entre el público y sus docentes que, en este caso, son personas sordas. El curso de LSU empezó a ser dictado este año y su convocatoria fue un éxito. “Se aprende mucho de cómo viven en un mundo que está hecho para aquellos que escuchan”, dijo una alumna.
Los centros también cuentan con apoyo de embajadas y de institutos privados de lengua como el Goethe, el Instituto de Cultura Italiana y la Alianza Francesa que conceden becas a estudiantes que quieran proseguir sus estudios. En el caso del idioma francés, desde el año 1998 alumnos seleccionados participan de un intercambio cultural con el Liceo Uruguay-Francia de la ciudad de Avon, Francia.
Hasta el momento, 134 estudiantes (67 uruguayos y 67 franceses) han podido beneficiarse de este proyecto. Los jóvenes uruguayos conviven durante tres semanas con una familia francesa que les permite mejorar su capacidad de comunicación en francés insertos en su cultura y costumbres. “Gracias a los muchos paseos que nos brindaron familiares, profesores y autoridades del Liceo Uruguay-France, adquirimos un aporte cultural invalorable”, dijo Gabriela Cohen, alumna egresada de francés que participó de esa experiencia. “Estar dentro de una familia francesa y ver el día a día, el vivir cotidiano, ayuda a crecer, enseña a madurar y facilita la comprensión de lo diverso”, agregó Santiago Sanguinetti, otro alumno que viajó.
Al final del encuentro, muchos ex alumnos contaron su experiencia en los centros de lengua y lo que se les enseñó además del idioma. Tal es el caso de Karina, que estudió francés y portugués y contó que llevará toda la vida los valores de solidaridad que aprendió allí. “A cada persona que encuentro le pregunto si tiene hijos, si van a liceos públicos y le pregunto si saben que se pueden estudiar un idioma. Es gratis.”.
Mivla Pintos

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