El exsenador Pedro Bordaberry inició los trámites para presentar nuevamente su agrupación Vamos Uruguay en el Partido Colorado (PC). La solicitud fue presentada en la Comisión Nacional de Asuntos Electorales del PC y el pedido fue aprobado por unanimidad. El documento solicitaba autorización para emplear el lema Vamos Uruguay y los sublemas Vamos Colorados y Vamos Batllistas.  

El excandidato a la presidencia había anunciado su retiro político en 2017 y no participó en las elecciones internas de 2019. Sin embargo, luego del triunfo de Ernesto Talvi, había intentado presentar una lista al Senado, que fue rechazada tanto por Talvi como por el histórico líder Julio María Sanguinetti. 

Semanas atrás, en conversación con Sala de Redacción, Walter Verri, subsecretario de Industria y firmante de la solicitud de la agrupación, aclaró que no se está “frente a una vuelta confirmada”, sino ante un “trámite electoral de rutina”, que es realizado por todas las agrupaciones que participan en la contienda electoral dentro de los diferentes partidos. 

Verri es integrante del sector Batllistas, al que percibe como “unido” y “con un claro liderazgo por parte de Tabaré Viera”. En relación a esto, aseguró que es temprano para hablar de candidaturas pero que es algo normal por la “ansiedad electoral”. Enfatizó, además, que la vuelta de Bordaberry es algo que “todos queremos” y que de concretarse tendría un amplio apoyo en el sector y el partido. De cualquier forma, Verri señaló que no se puede descartar una posibilidad de retorno totalmente, porque “si así fuese no sería necesario el trámite”. En este sentido, enfatizó que la candidatura de Bordaberry a la presidencia de la República es algo que, desde su visión, resultaría fundamental y potenciaría al PC en su conjunto.

Al mismo tiempo, el politólogo Felipe Monestier planteó a Sala de Redacción que un posible retorno de Bordaberry significaría un signo de “debilidad y falta de nuevas figuras” dentro del PC. Expresó que el inicio de los trámites “es un gesto de retorno a la posibilidad de la competencia política electoral”. Esta distinción es necesaria, según Monestier, dado que Bordaberry no ha dejado de hacer política en todo este tiempo, simplemente “salió de la competencia electoral”. 

Monestier afirmó que si se confirma la candidatura de Bordaberry, el partido entraría en la disputa de un nicho electoral que hoy en día se reparte entre el herrerismo y Cabildo Abierto. Para él, el ex senador cuenta con la ventaja de ser una figura política conocida, aunque esto implica ya comprender su “techo”. Esto anula la posibilidad de que el PC apunte hacia los votantes de centro o centro-izquierda, como lo hizo previamente a través de la figura de Talvi. 

En contraposición a Verri, el politólogo entiende que la “etiqueta” batllismo no dice “prácticamente nada actualmente” y que en relación a posicionamientos internos del PC “tampoco es explicativo”. De igual forma, sugiere que el posible retorno de una figura que se había alejado del partido, sumado al aliento de aquellos que habían rechazado su lista en 2019, muestra “una clara debilidad del PC” y una “profunda falta de liderazgos y nuevas figuras”. Más aún, las tempranas intenciones del PC de formar alianzas para las elecciones departamentales, que podrían derivar en coaliciones hacia las próximas elecciones presidenciales, son interpretadas por el politólogo como indicios del mismo fenómeno. 

Camila Bitlloch y Gonzalo Diana

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