En el Proyecto de Ley de Presupuesto que ingresó el 31 de agosto al Parlamento, el incremento para la Universidad de la República (Udelar) es cero. De confirmarse ese escenario, la situación le generará problemas concretos a la institución y sobre ellos Sala de Redacción conversó con el rector de la Udelar, Rodrigo Arim, y con el representante docente en el Consejo Directivo Central (CDC) de la institución, Gregory Randall. En conjunto con los gremios, las autoridades universitarias intentan revertir la situación en la Cámara de Diputados, que puede disponer la redistribución de los recursos que estipula el proyecto de ley. De todas maneras, es seguro que “la institución no obtendrá el 5% de aumento que solicitó para 2021 ni el 8 % para los cuatro años restantes, lo que al final del quinquenio sumaría 49%”, afirmó Arim. “Por el momento, el cambio debido a la discusión en la Cámara de Diputados es que en cinco años lo obtenido sería un total de 2,5%, unos 430 millones de pesos, que serán destinados a dos programas específicos”, agregó. 

Si bien en el proyecto de ley inicial el incremento era nulo, luego de considerar nuevamente la situación y de establecer diálogos con la Udelar, los diputados entendieron que es posible atender dos puntos en el presupuesto de la institución: la Comisión Central de Dedicación Total y la Universidad en el interior. Para este último programa la Udelar había solicitado un aumento de 130 millones de pesos, pero terminaría recibiendo 100 millones, monto que, según Randall, “no acompaña las previsiones de crecimiento, que son mucho mayores a las que podrían haberse pensado”. “Por ejemplo, en Paysandú, la carrera de Medicina se empezó entendiendo que en principio serían 60 o 70 estudiantes, pero este año ya cuenta con 150; es positivo que esto suceda, pero es un gran crecimiento”, señaló el docente.

Si bien el rector entiende que “a pesar de la diferencia, el interior se atendió y la cobertura es razonable”, considera que “darle cero a la capital sigue sin ser algo enteramente positivo. Según el jerarca, ello debilita a la institución políticamente, porque el incremento sería asignado solamente al 15% de la Udelar”

Sobre las versiones que indican que la Universidad recibirá estos incrementos a raíz de redistribuciones que votaría el Parlamento, Randall expresó que “aún no se sabe de dónde saldrá ese dinero y es algo que se charlará el viernes en la Cámara de Diputados cuando se discuta el tema”. “Me parece penoso tener que sacarle a otras instituciones que seguramente también necesitan los recursos, creo que lo ideal sería un mensaje complementario [del Poder Ejecutivo] que permita completar algunos rubros, aunque no se cubran todos los que nosotros solicitamos”, agregó. 

Randall criticó la voluntad del gobierno y de la coalición multicolor de “restringir el gasto como objetivo principal”, pero “sin aumentar impuestos ni tocar a las Fuerzas Armadas, por ejemplo, quienes poseen un presupuesto significativamente mayor que la Udelar”. 

Problemáticas

Por lo menos tres de los puntos que no se han reconsiderado hasta el momento serán un problema a corto y largo plazo, según Randall y Arim. Uno de ellos es la atención al aumento de la matrícula, que actualmente es de 140 mil estudiantes, lo que implica que se ha duplicado en los últimos 20 años; sin embargo, no ocurrió lo mismo con el presupuesto para docentes. “En los últimos diez años los incrementos presupuestales han estado dirigidos a cosas puntuales, por ejemplo, en 2010 y 2005 al interior y en 2015 a posgrados”, recordó Randall. Además, agregó que la relación de horas docente por número de estudiantes “hace diez años que no es atendida y ahora tampoco lo sería”, lo que representa “una gran dificultad, ya que en Montevideo está 85% del estudiantado y el vínculo se degrada cada vez más”. 

“Nos habíamos olvidado de lo que era tener estudiantes cursando en teatros o en cines, pero el año pasado tuvimos que volver a eso con parte de quienes cursan Derecho”, contó, y lamentó: “Los fenómenos de masividad persisten y necesitamos atenderlos, y si este quinquenio nuevamente no se hace, la calidad de la enseñanza caerá en la capital, que es donde está el grueso estudiantil”

Por otra parte, en la institución hay carreras nuevas que se han aprobado en los últimos dos años que no han podido empezar a dictarse por falta de recursos, lo que tampoco podrá ser atendido. Una de ellas es Ingeniería de medios, conjunta entre las facultades de Información y Comunicación e Ingeniería, que aún espera ser financiada. “En el presupuesto que presentamos le dedicamos un ítem y por el momento el monto para esta área es cero, me parece muy importante revertirlo”, aseguró Randall. En suma, Arim se refirió a la problemática que tiene la Universidad en la mayoría de los servicios de Montevideo, que “no reciben incrementos hace casi una década” porque por la escasez de recursos la Udelar ha tenido que priorizar otras políticas.

Otra de las preocupaciones de las autoridades es Bienestar Universitario, que otorga becas complementarias a las que brinda el Fondo de Solidaridad. Según el rector, la solicitud de apoyos que otorga el servicio universitario este año se incrementaron notoriamente y “de recibir 5 mil solicitudes por año, en 2020 la Udelar recibió 15 mil”. “En este momento estamos teniendo un incremento muy grande en la demanda de estudiantes que solicitan algún tipo de apoyo, no sólo económico sino de transporte, alimentación, entre otros”, completó. La preocupación referida a este rubro es enorme, ya que no sólo se prevé un congelamiento de los recursos disponibles sino que también habrá una reducción. Ello se debe a que el proyecto de Ley de Presupuesto no considera incrementos por Índice de Precios al Consumo (IPC) en los rubros de gastos e inversiones, y las becas son un gasto. “Esta no consideración significa que la plata que la Universidad podría destinar a las becas se iría reduciendo a lo largo del quinquenio”, simplificó Randall.

Congelados

“Se estaría congelando todo el rubro [de gastos e inversiones], salvo el de Dedicación Total [de docentes]. También se congela el presupuesto para invertir en equipamiento, insumos, efectivos y demás elementos para la investigación. Por no tener incremento por IPC sufrirían el mismo tipo de reducción que las becas”, afirmó Randall. Para el consejero docente es importante contextualizar la importancia de investigar, en un momento en el que por la pandemia de covid 19 quedó claro el significado de los logros científicos de los últimos 15 años para el país. En ese sentido, entiende que hay que mantener esas condiciones, porque, de otra manera, “las consecuencias podrían ser graves”. “Cuesta años armarlo pero basta con que un par de investigadores se deslinden para que se desarme”, ilustró.

Otra de las preocupaciones son el Hospital de Clínicas y las acciones de atención que la Universidad realiza en el área de salud. Una parte muy significativa de la atención de la Administración de los Servicios de Salud del Estado es realizada por docentes y estudiantes de la Udelar en distintos centros. Randall considera que ello “no puede ser sostenido por el presupuesto universitario” y que “los gastos que conlleva deberían resolverse mediante un aporte económico del Estado”. Por lo tanto, consideró “un problema si el incremento en este rubro también fuera cero, porque la situación se complicará a corto plazo”. En la misma línea, el rector de la Udelar entiende que “no recibir ningún recurso incremental condiciona mucho la capacidad de operar como el significativo prestador de salud que es la institución”.

No monetario

Arim hizo referencia a un conjunto de disposiciones no financieras que contiene el proyecto de ley y que, sin involucrar recursos, le preocupan. Una de ellas es la posibilidad de disponer de los fondos de libre disponibilidad, o sea, “aquellos que no provienen del presupuesto nacional, sino de la venta de servicios de la Universidad, entre otras cosas”, explicó el rector. Algo similar sucede con la imposibilidad de transferir recursos de un rubro a otro, que está planteada en el articulado que el gobierno remitió al Parlamento. De todas formas, para el jerarca, lo más preocupante es lo que sucede con las donaciones que hasta el momento recibe la institución: “Se elimina a la Udelar como posible actor beneficiario del régimen de donaciones especiales, pero las universidades privadas siguen con el beneficio, lo que implica que la Universidad pública es la perjudicada”, explicó.

Esta semana, la institución presentó un informe jurídico que plantea la inconstitucionalidad del artículo 7 del proyecto de ley, por el que, “en caso de que el Poder Ejecutivo considere que la meta fiscal no se está cumpliendo, le permite limitar la ejecución en el rubro de gastos e inversiones”, detalló el rector. La Universidad entiende que “no es constitucional, ya que en el marco normativo uruguayo tanto la ampliación como la reducción de los créditos presupuestales deben hacerse a través de mecanismos parlamentarios; el Poder Ejecutivo puede sugerir pero no ejecutar”, agregó. A través de la intervención que realizó la directora general de Jurídica de la Udelar, Mariana Gulla, en la comisión parlamentaria cuando concurrió la Universidad y de la votación del lunes en el plenario de la cámara baja, en principio, se excluirá a la Universidad del alcance de dicho artículo. 

En los artículos que refieren a cuestiones no monetarias, Randall observa “una clara violación de la autonomía, ya que refieren a disposiciones que hacen alusión al funcionamiento interno de la Udelar”. Según valora, ello denota una clara intención “por controlar a la Universidad, algo que ya se había notado en la Ley de Urgente Consideración”. Además, afirma que hay otros ejemplos en los que queda claro que “a la Udelar se le ha sacado el peso que tenía en diferentes ámbitos, como en el Sistema Nacional de Educación Pública, en el que su participación está totalmente reducida”. “Considero que hay una clara intención de bajar el peso que tiene la institución en el país y por fortalecer el rol de las universidades privadas bajo una supuesta justicia que no aplica, porque estamos hablando de dos cosas muy distintas”, finalizó.

Arim señaló que el proyecto de ley cuenta con disposiciones que no solo afectan a la Universidad, sino también a toda la educación pública. Al igual que Randall, considera que, de aprobarse la norma, el estatus de la Udelar se verá afectado en relación a otras entidades. Además, considera que el texto demuestra “un criterio bastante vetusto sobre cómo se entiende la calidad y el gasto universitario, que implica reinstaurar mecanismos presupuestales propios de la década de los 90”. 

Con respecto a cómo procederá la institución, Randall respondió que al igual que se ha hecho con los diputados, “se seguirá dialogando y siendo explícitos con los senadores, lo que da cuenta de una movida explicativa”. “Hay movilizaciones de ADUR [Asociación de Docentes de la Udelar], FEUU [Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay] y AFFUR [Agremiación de Funcionarios Federados de la Udelar], y entiendo que en los próximos 45 días, durante la discusión en el Senado, se seguirá procediendo de igual forma”, visualizó. El delegado docente en el CDC entiende que los gremios procederán en función de cómo se avance en la respuesta a los reclamos, pero espera que “cada vez haya más movilizaciones, porque, combinado con el diálogo, es la forma de conseguir ser escuchados”. “No puede ser que cuando más apoyo requieren los estudiantes la respuesta sea recorte y reducción”, concluyó Arim.

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