Promesas que no se cumplen, arreglos por fuera del sistema y despilfarros de dinero. Todo esto es lo que denuncia este nuevo partido político recientemente inscripto en la Corte Electoral. Anuncia que pretende corregir todos estos problemas que denuncia, pero sin volcarse a ninguna corriente de pensamiento. ¿Puede un nuevo movimiento estar desprovisto de ideología?

Basta Ya es un partido político que está haciendo eco en Montevideo y en varios departamentos del interior del país, convenciendo a la gente de que ellos llegan para hacer justicia. Sus líderes son Jorge Bonica y Juan Pablo Arcaro, conocidos en el mundo del periodismo por su labor en El Bocón, medio en el que donde se dedican a exponer y criticar hechos polémicos en diversas áreas. Con Bonica en la presidencia y Arcaro en la vicepresidencia, presentaron a los siete integrantes que llevarán la bandera con el “Basta de Corrupción” a cada rincón del país.

En diálogo con Sala de Redacción, Arcaro comentó que el partido nació “como un movimiento social con la finalidad de denunciar el despilfarro y la corrupción del sistema político profesional”. Eso fue hace unos tres años y “al ver que desde afuera del sistema no teníamos resultados, decidimos que Basta Ya debía convertirse en un nuevo partido político, con la finalidad de fiscalizar y denunciar desde dentro del sistema todo lo que está mal y, asimismo, proponer las soluciones”, relató.

Para Arcaro, el principal problema del sistema político uruguayo es la corrupción, que “se encuentra tanto en las altas esferas de la política como en la base de la pirámide”. Basta Ya tiene como objetivo investigar, fiscalizar y denunciar estos actos de corrupción “caiga quien caiga”, sostuvo el entrevistado.

En su cuenta de Twitter, los dirigentes del partido han expresado que Uruguay no sufre la falta de dinero, sino el hecho de que sea “despilfarrado” por actores políticos. “Sabemos que los dineros públicos se están malgastando en cosas superfluas”, comentó Arcaro, quien citó dos ejemplos. El primero de ellos es que según él, el funcionamiento del Palacio Legislativo tiene un costo de 440.000 dólares diarios. El segundo es que el Parlamento invierte cerca de cuatro millones de dólares por período de gobierno en partidas de celulares para los gobernantes. “En los próximos días, el partido Basta Ya estará presentando un pedido para la eliminación de la partida de celulares”, afirmó Arcaro.

Los proyectos que anunciará la agrupación, tienen el objetivo de “mejorar la calidad de vida de muchos uruguayos y sobre todo de aquellos con salarios o jubilaciones más sumergidos, eliminando privilegios de la casta política y en beneficio de los ciudadanos que la pelean día a día para llegar a fin de mes”, manifestó el vicepresidente.

A la vez, señaló a quienes ocupan cargos políticos y tienen denuncias personales. Contó que “Basta Ya propone una reforma electoral para eliminar las listas sábanas y la creación de una ley de ficha limpia”, que consiste en que cada participante de un gobierno debe tener un historial libre de hechos delictivos o afines.

El incipiente partido tiene un “enemigo”. Aunque “por supuesto que hay gente bien intencionada”, el sistema político “es nuestro enemigo, ya que malgastan nuestro dinero de forma nefasta y en ocasiones hasta delictiva”, opinó Arcaro. “Si rascamos un poquito, aparecen actos de acomodo, amiguismo, corrupción y despilfarro, donde los responsables algunos son actores directos y otros son cómplices por omisión”, agregó.

Basta Ya se presenta como un partido político, sin políticos. “Estamos en contra de lo que está mal y empatizamos con lo que se hace bien, sin mirar ni ideología ni color político”, detalló Arcaro.

Pese a ser una agrupación nueva, “la recepción ha sido muy positiva”, describió Arcaro, quien reafirmó que tuvieron “un apoyo mayor” al esperado. “La gente en general se identifica mucho con nuestras propuestas y necesita que alguien los represente de verdad. Muchos hoy no se sienten representados por ningún sector político”, reiteró.

Es un partido en crecimiento, según Arcaro: “Al día de hoy el partido Basta Ya cuenta con una estructura nacional con referentes y agrupaciones en todos los departamentos, como por ejemplo en Montevideo, Salto, Artigas, Colonia y varias que se están terminando de armar”.

Pese a existir una diversidad interesante de partidos políticos y de diferentes ideologías, hay gente que está cansada de la “casta” política, al punto de tener la intención de votar a un partido conformado por personas que no ejercen la profesión de políticos y prometen proponer cambios en el funcionamiento del sistema político uruguayo.

Cambios

Para conocer un poco más a fondo sobre el proceso de aparición de los nuevos partidos políticos, Sala de Redacción consultó al politólogo Diego Luján. Acerca de que Basta Ya esté integrado por personas que no pretenden “hacer política”, Luján respondió que, en realidad, se trata de un fenómeno común en casi todas las democracias, pero que en el caso de Uruguay, el espacio para el surgimiento de estos es escaso. Igualmente, destacó que en los últimos años, se dio un crecimiento de casos de esta índole.

La primera razón que explica el surgimiento de estos movimientos es que el hecho de que “los tres partidos consolidados del sistema hayan estado a cargo del gobierno hace que parte de la ciudadanía pueda estar insatisfecha con los resultados y, por tanto, aumenta el espacio para nuevos contendientes”. Sumado a esto, detalló que crear partidos políticos es un proceso relativamente simple y accesible para la mayoría de los ciudadanos. Según Luján, el sentido de pertenencia a un partido político en los uruguayos ha ido cayendo a lo largo de los años.

También hay otro aspecto que el politólogo detectó que ha ido cambiando: “La vinculación entre políticos y votantes, que históricamente había tenido a los partidos como principal mecanismo, ha estado crecientemente recostada en políticos individuales, los cuales tienen incentivos para crear sus propios partidos”. A modo de ejemplo, mencionó a Guido Manini Ríos, líder de Cabildo Abierto, y a Edgardo Novick, del Partido de la Gente. También mencionó a Ernesto Talvi, del Partido Colorado, y a Juan Sartori, del Partido Nacional, quienes no tenían casi trayectoria política y sin embargo, recibieron un considerable porcentaje de votos en las últimas elecciones. Sin embargo, no significa que hayan sido casos de éxito: “No es claro el grado de éxito electoral que estos partidos pueden tener, como lo ilustra el caso del Partido de la Gente, u otros partidos de reciente creación como el Partido Digital”, señaló.

Basta Ya se anuncia bajo el lema “Basta de corrupción”, algo que suena atractivo aunque, en realidad, por lo general, todos los partidos políticos se jactan de combatir las injusticias y prometen no cometerlas. Sobre esta estrategia, Luján consideró que “movilizar sobre la base de sentimientos y cuestiones morales más que sobre asuntos ideológicos o programáticos, puede ser una buena estrategia desde el punto de vista electoral”.

El hecho de que el naciente grupo se base en luchar contra la corrupción de quienes gobiernan, no los convierte en el primer caso en el Uruguay que defendió o trató estos temas aunque, según Luján, no han tenido buenos resultados. “Esa apelación ha estado presente en los discursos de todos los partidos, como una cuestión más bien transversal. Los resultados que obtuvieron estos partidos orientados a un único asunto no han sido buenos históricamente”, advirtió.

Según Arcaro, Basta Ya no se identifica con ninguna ideología pero, ¿hasta qué punto se puede concebir esto? Luján respondió que “muchos partidos se presentan como desprovistos de ideología, cuando en realidad tienen una serie de posiciones latentes que no se expresan de modo deliberado”, y reparó en que “cuando deben tomar decisiones o fijar posturas, suelen tener problemas para mantener cierta coherencia”.

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