La Asociación Internacional de Surf (ISA, según su sigla en inglés) es la máxima autoridad de ese deporte y se encarga de organizar el mundial todos los años. La edición de este año, al igual que los juegos olímpicos, corresponde a la de 2020, que tuvo que ser pospuesta debido a la pandemia de covid-19. La competencia, que comenzó este domingo, se disputa sin público y con un estricto protocolo de bioseguridad.

En diálogo con Sala de Redacción, Delfina Morosini, actual campeona uruguaya y nacida en La Paloma, contó: “La selección uruguaya está muy motivada, tenemos buenas expectativas para dejar a la celeste en lo más alto posible del ránking, apoyándonos entre todos”. Morosini es una surfista con experiencia en este tipo de competencias, tiene 20 años y participó en nueve campeonatos mundiales, dentro de las categorías Junior y Open para mayores. Debutó con tan solo trece años en la categoría para mayores en Perú, y también participó en Nicaragua 2015 y Francia 2017. Consultada sobre qué se siente volver a representar a Uruguay, dijo que “es un sentimiento hermoso que siempre vuelve con la misma intensidad, es una alegría y una emoción, y por la situación que estamos viviendo a nivel mundial diría que también es un privilegio”.

El plantel de la selección uruguaya que compite en el campeonato está integrado por Marco Giorgi, Sebastián Olarte, Lucas Madrid, Delfina Morosini, Sofía Alonso y Marcela Machado. Desde hace ya unas semanas los deportistas están entrenando en las olas salvadoreñas y buscan la hazaña en un evento que será histórico.

Un evento histórico en El Salvador

Esta edición de los ISA World Surfing Games es considerada la más grande de la historia por varios motivos. Están en contienda doce cupos directos para los juegos de Tokio, cinco para varones y siete para mujeres. Por primera vez en la historia, el surf será una disciplina olímpica en los juegos que se disputarán entre julio y agosto de este año.

Por otro lado, este mundial es el más cosmopolita de todos. En total, compiten 257 surfistas de 52 países de todos los continentes, con un récord de participación femenina, ya que 121 las mujeres participan del torneo. El campeonato se puede ver en isasurf.org, la web oficial de la ISA.

Es un lugar con olas de primer nivel y el gobierno de El Salvador ha redoblado las apuestas en el surf para potenciar el turismo y fortalecer su economía. En 2019, el presidente anunció la inversión de 200 millones de dólares en infraestructura relacionada al proyecto llamado Surf City, que busca impulsar el “turismo surfer” y al surf como deporte nacional. “Queremos que la gente piense en El Salvador y piense en surf” dijo Nayib Bukele, presidente salvadoreño.

No es casualidad que en 2020 El Salvador haya albergado el ALAS Latin Tour, la mayor competencia de surf en Latinoamérica, y que este año se convierta nuevamente en la capital de este deporte. A propósito del país centroamericano, Morosini contó que es su primera vez allí y que no deja de impresionarse con sus paisajes montañosos, volcanes y cascadas. “Es un país chiquito rodeado de naturaleza” acotó, y destacó que la gente de allí los recibió con los brazos abiertos. “Creo que eso es algo que suma mucho, sentir la buena energía del lugar”, concluyó.

Ser mujer y surfista 

Morosini aseguró que el surfing significa mucho más que un deporte para ella. “En mi vida es alegría, energía pura, adrenalina. Es conocer el mundo y sentir la fuerza que tiene la naturaleza mediante el cuerpo. Son sentimientos difíciles de transmitir y muy vivenciales”. Por otro lado, explicó que haber crecido en el surf siendo mujer no fue fácil: “Fue algo hermoso y al mismo tiempo complejo”, comentó. 

La deportista empezó a surfear a los seis años y creció rodeada de varones, quienes siempre le hicieron sentir que era “una más”, con respeto y motivación la animaban para que siguiera surfeando, según relató. Cuando comenzó a competir, algunas veces tuvo que hacerlo contra hombres, lo que le molestaba mucho a algunos competidores. Por momentos, sintió que le faltaban compañeras mujeres para ir al agua, sin embargo, no cambiaría nada en su historia y “la volvería a repetir una y otra vez, con sus cosas buenas y malas”, dijo. Por otra parte, rescató que el surf femenino ha crecido, y que actualmente se ven tantas mujeres y niñas como hombres en el agua.

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