El Instituto Nacional del Cine y el Audiovisual (ICAU) hizo pública su preselección de películas nacionales para premios internacionales. El trabajo cinematográfico de Manuel Nieto Zas, El empleado y el patrón, competirá en representación de Uruguay en la 95ª edición de los Premios Oscar. El largometraje de ficción relata la relación entre dos jóvenes -un dueño de tierras y un peón- tan diferentes y parecidos a la vez, cuyas necesidades ponen a uno en el camino del otro. 

Para los Premios Goya, fue preseleccionada Bosco, una película de Alicia Cano Menoni que se cimenta en los relatos del abuelo de la directora sobre el lugar de procedencia de la familia Menoni: un pequeño pueblo de 13 habitantes, llamado Bosco di Rossano, escondido entre bosques montañosos italianos. En el film, los relatos de su abuelo se entrecruzan con los registros que hizo la realizadora durante 13 años de visitas al antiguo pueblo. 

En diálogo con Sala de Redacción la productora de Bosco, Agustina Chiarino, dijo que considera muy positivo que la película haya sido preseleccionada, ya que los premios Goya “tienen una exposición increíble”, aunque remarcó que “ahora lo que hay que hacer es que los alrededor de 1.800 miembros de la academia vean la película para poder votarla”. La productora explicó que en este momento están evaluando las posibles maneras de llegar a los académicos. Según dijo, esto es más difícil en los casos de películas que no tienen presupuesto para contratar un agente de prensa. 

Bosco intentará ser nominada por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España para competir en la categoría Mejor película iberoamericana, categoría en la que Uruguay ha sido galardonado en dos ocasiones -por las películas El Último Tren, de Diego Arsuaga, en 2003, y Whisky, de Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll, premiada en 2005-. Hasta la última edición de los premios, la mayoría de las categorías contaban con solo cuatro nominaciones, pero esto cambiará a partir de 2023, año en que todos los premios tendrán cinco concursantes, por lo que Bosco tendrá una oportunidad extra.

Fotograma: Bosco(2020)

El empleado y el patrón buscará que de los más de 7.000 integrantes de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos, el pequeño grupo que conforma el jurado de su terna le conceda un lugar como nominada al premio Mejor película internacional. En esta categoría, antes conocida como “Mejor película extranjera” o “de habla no inglesa”, Uruguay sólo participó en 1993 con la nominación al film Un lugar en el mundo, de Adolfo Aristarain. 

Manuel Nieto Zas, conversó con Sala de Redacción sobre su preselección y afirmó que “aporta” en tanto un poco más de gente se acerque a ver su película, como una especie de promoción que ocurre al asociar “el nombre de una marca hiperconocida como los Oscar, con una película independiente”. Sin embargo, tiene sus reparos en cuanto al impacto que generó la noticia de la preselección en el público: “me encanta que vengan a felicitarme, pero lo hacen con una efusividad casi como si hubiera ganado el premio y simplemente estamos en una lista”, comentó. El director agregó que “hay que entender que más de 100 países postulan sus películas” y que “Bosco y El empleado y el patrón fueron seleccionadas entre cuatro películas uruguayas”.

La película de Cano lleva 18 semanas en las salas uruguayas. Chiarino destacó que a pesar de que la preselección a los Goya aportó bastante visibilidad, a fines de agosto, cuando el ICAU hizo pública la selección de películas uruguayas, Bosco ya llevaba 13 semanas en cartelera. La popularidad que tuvo la película y la cantidad de público que convocó, fue una sorpresa para el equipo realizador. Chiarino dijo que, en un principio, a pesar de haber puesto bastante energía y planificación para que la película alcanzara al público, iban con las expectativas “de estrenar en pocas salas y durante cuatro o cinco semanas”. Agregó que también las sorprendió el público: “De repente empezaron a ir a verla muchos jóvenes, que en un principio no pensábamos que fuera nuestro target”. Consideró que el principal motor de Bosco fue el boca a boca, ya que “es una película muy buena” porque “si no lo fuera, cualquier difusión que se haga, cae enseguida”, advirtió. 

Nieto, al igual que Chiarino, reconoció la dificultad que implica llegar a los académicos para que vean y luego voten la película. Explicó que los mecanismos por los que se eligen las películas no tienen que ver con la calidad misma del audiovisual, sino que deben ser promocionadas: “es lógico, el cine es una industria”, afirmó. También advirtió  que a las películas, para que avancen “hay que empujarlas con dinero, y Uruguay nunca lo ha hecho: no tiene dinero específico para este tipo de acción, aunque todos los años elija una o dos películas para ser consideradas por la Academia de Cine Española y la Academia de Hollywood”. 

Según Nieto, en Los Ángeles “hay relacionistas públicos que saben quiénes son los integrantes de las comisiones a las que van las películas”. Entonces, al contratar su servicio, en lugar de dirigirse a los miles de miembros de la Academia, el equipo de una película puede “enviar algo mejor a las 10 o 15 personas que integran esa comisión”, que son las que específicamente “deciden sobre tu película”. Agregó que “mal no estaría que Uruguay probara ver qué pasa si ponemos un poquito de dinero en las campañas que llaman for your consideration”. El director afirmó que desde que se anunció su preselección le han llegado muchos mails ofreciendo este tipo de servicio y que aún está en contacto con algunos de los que le escribieron, esperando información sobre el presupuesto necesario para avanzar en este sentido.  

Los filmes fueron preseleccionados por el ICAU, por un tribunal conformado por Alex Piperno, de la Asociación de Productores y Realizadores de Cine del Uruguay, Suka Acosta, de la Sociedad Uruguaya de Actores, Mariana Pereira, del Sindicato de Trabajadores, Técnicos y Profesionales del Cine y Audiovisual, Guilherme de Alencar Pinto, representante de la Asociación de Críticos de Cine del Uruguay, y Diego Fernández Pujol, de la Asociación de Directoras, Directores y Guionistas del Uruguay. Además de las que finalmente fueron preseleccionadas, estaban postuladas otras dos películas: Las vacaciones de Hilda, de Agustín Banchero y 9, de Nicolás Branca y Martín Barrenechea. Todas las películas postularon a los Goya, mientras que a los Oscar no aplicó el largometraje de Banchero.

Factura artesanal

Fotograma: El empleado y el patrón (2022)

Sobre un aparente crecimiento que ha tenido el cine nacional en el último tiempo, Chiarino y Nieto coincidieron en que hay cierto nivel de confusión. La productora de Bosco explicó que desde la pandemia, hubo un crecimiento en los servicios de producción, pero “no notó que hubiera más películas nuestras”. Para ella, el hecho de que grandes empresas como Netflix o Amazon vinieran a filmar a Uruguay, causó la impresión de que había más cine uruguayo. Esto, argumentó, fue algo circunstancial, porque durante la pandemia hubo un momento en el que “se podía filmar acá y no en muchos otros lugares”, apuntó. Chiarino consideró que “historias nuestras, de la envergadura de Bosco, no se han filmado muchas y siguen siendo de tamaños reducidos”. La productora rescató que quizá en lo que hubo realmente una apertura fue en la cantidad de géneros que se comenzaron a realizar en Uruguay.

Nieto opinó que “lo que hace la industria va por otro camino que el cine uruguayo”.  Al igual que Chiarino, el director expresó que a veces se considera como industria cinematográfica uruguaya trabajos que, en realidad, son “servicios de producción para grandes plataformas y películas que vienen a filmar acá desde otros países”. Del otro lado, para él, se encuentra el cine uruguayo, que no es de industria sino de “factura artesanal”, que depende de diversos fondos de fomento y “genera identidad”. El cine uruguayo que trabaja con nuestros lugares, historias y personajes, es el que “debe ser promovido en el exterior, pero también al interior de nuestro país”, dijo Nieto. 

En este sentido, el realizador expuso que en el caso de El empleado y el patrón muchas veces “la gente del campo la quiere ver en su pueblo y yo no puedo llevarla porque no tengo los recursos para transportar la pantalla móvil”. Respecto a esto, Nieto resaltó que la promoción del cine nacional en todos los rincones del Uruguay le parece tan o más importante que la promoción a nivel internacional “hay gente que nunca vio el cine en nuestro país, nunca tuvo una experiencia de pantalla grande, de ver una película con mucha gente”.

Hecha la preselección del ICAU, solo resta esperar un complejo proceso de selección en que los académicos de cada certamen elegirán cuáles serán las películas nominadas. Los resultados se conocerán el 24 de enero de 2023 para los Premios Oscar y en el caso de los Goya, la lista se hará pública en noviembre.

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