La película pertenece al género western urbano y cuenta la historia de Togo, un cuidacoches que debe proteger su territorio ante la llegada de narcotraficantes que buscan obligarlo a él y sus colegas a vender drogas en la calle. Fue grabada en Montevideo en 2021 y en ella aparecerán diversos barrios emblemáticos de la capital, por ejemplo, Palermo, característico de la cultura afro. Togo no sólo tendrá que proteger su hogar sino también el de Mercedes, una adolescente que se escapa de su casa, decide vivir con él en la calle y establecer una amistad. 

Fue dirigida y escrita por el guionista y director uruguayo Israel Adrián Caetano, quien ha sido el cabecilla de series como El marginal, Tumberos y Puerta 7. De la producción se encargaron Luis Ara e Ignacio Jaunsolo y los tres protagonistas principales son Diego Alonso (Togo), Catalina Arrillaga (Mercedes) y Néstor Tito Prieto (mano derecha y amigo de Togo). También formaron parte del rodaje los cantantes uruguayos Marcos da Costa, Federico Morosini y JoelAlva13, así como los actores Luis Alberto Acosta y José Pagano y la actriz Sabrina Valiente.

“Era un desafío contar una historia que sucede a pesar de todo. Algo más universal, de un hombre defendiendo lo propio, que también es lo de todos. Siempre me gustaron las historias de superación, y más las que pasan en silencio e invisibles ante los ojos de la mayoría”, manifestó Caetano al comienzo del rodaje, en un comunicado de prensa difundido por La Diaria en octubre de 2021.

En diálogo con Sala de Redacción, la coprotagonista de la película, Catalina Arrillaga, resaltó la importancia de mostrar rasgos de la cultura uruguaya al mundo: “A pesar de que nosotros estamos consumiendo todo el tiempo la cultura externa, está bueno que se conozca lo nuestro y que tenga el mismo nivel de importancia”. A su vez, dijo que su participación en la película le “hace mucha ilusión”, en particular porque es una forma de “exponer y darle un lugar a la cultura uruguaya, a personajes que son muy característicos y están muy presentes en nuestra sociedad”.

Para Arrillaga, no solo es la primera película que protagoniza para la plataforma de streaming estadounidense Netflix, también es su primera participación en un film, además, con un rol principal. Ella es estudiante de la Facultad de Información y Comunicación de la Universidad de la República y de la escuela de actuación La Escena. Llegó a Togo a partir de un casting que había realizado para otra serie de la productora Cimarrón que quedó archivado y fue tenido en cuenta para esta película.

—Es difícil de dimensionar, creo que estando por fuera de la película se me haría más fácil decir “¡qué orgullo ser parte!”. Cuando me llamaron, me pasaron toda la información, me presentaron a Adrián Caetano y me dijeron que era para un rol coprotagónico, no sabía mucho cuál era la dimensión de ese rol —contó Arrillaga a Sala de Redacción.

Arrillaga debió realizar cinco castings más hasta que le confirmaron que fue seleccionada para encarnar a Mercedes, la fiel amiga del cuidador de autos del barrio. Posteriormente, realizó varias instancias de acompañamiento junto a la directora de casting para encontrar a quien protagonizará a Togo, el personaje principal. Finalmente, el elegido fue Diego Alonso, actor argentino de cine, teatro y televisión, conocido por su personaje Pollo en la miniserie televisiva Okupas

Sobre cómo fue el proceso de grabación y compartir elenco con actores y figuras destacadas de la cultura, Arrillaga expresó: “Con el que más me sorprendí de compartir trabajo es con Diego Alonso, sobre todo porque tuvo un rol muy de apañarme, de compañero, y de respetar mi trabajo. Es alguien que sabe muchísimo y fue un guía para mí”.

Por último, Arrillaga contó con qué se encontrará el público el próximo 5 de octubre al ver la película: “Mercedes es una adolescente joven de 18 años, que vive con sus padres, está desarrollando un gran conflicto existencial de vida, principalmente con su hogar, que tendría que ser su lugar seguro. Existe una búsqueda grande de encontrarse en otros lugares. Lo que más me interesó fue el misticismo que existe detrás de los personajes, y la importancia de cuidar los espacios personales de cada uno”, sintetizó.

De la música al cine

Además de tener un elenco con reconocidos actores rioplatenses, Togo cuenta con la participación de varios cantantes uruguayos, entre ellos, Federico Morosini, líder de la banda uruguaya Julen y la gente sola. Si bien Morosini participó en 2019 de la película Los Tiburones, no contaba con una extensa carrera en el rubro audiovisual, al igual que Arrillaga. Sin embargo, vive de manera diferente el fenómeno de ser parte de una película para Netflix.

—Sé que está bueno por el alcance, la facilidad de llegada al público que tiene la plataforma, pero no siento ningún orgullo en especial por eso, sino por la condición humana —explicó Morosini a Sala de Redacción, y comparó su carrera musical con la actuación—. Por lo general, en las cosas que hago en mi vida y en la música no tengo en cuenta si toco en un festival en concreto o con determinada persona, o si actúo para Netflix, sino que lo que más rescato es lo humano y personal.

Por su parte, el cantante de música tropical Marcos da Costa expresó en una entrevista con el programa Desayunos Informales su entusiasmo de actuar en una película para la plataforma audiovisual: “Las producciones están a otro nivel, en Uruguay no existen; está todo armado a la perfección”. Sobre el proceso para lograr su personaje de pandillero, agregó: “Me pusieron una coaching argentina, que se llama Antonella Costa, me preparó un mes para hacer mi personaje, tuve que aprender la mirada, las posturas y cómo pararme frente a cámara, porque yo no soy actor”.

A pesar de venir de otra área artística, a Morosini no se le hizo difícil incursionar en el mundo de la actuación, y explicó que la encarnación del personaje se asemeja a las historias que cuenta en sus canciones: “Soy un intérprete, una persona que puede leer un personaje que tiene una historia y encarnarlo, es lo que hago también en la música a través de las canciones: inventar personajes, creerme eso y vivenciarlo cada vez que lo canto, por más que no sean cosas que esté sintiendo en ese momento”.

En la película, Morosini es uno de los pandilleros que intentará convencer a Togo de que venda drogas en las calles y luego tendrá conflictos con él. El artista contó a Sala de Redacción acerca de cómo vivió el desafío de representar su personaje:

—Soy uno de los pandilleros. No me costó entrar en él. Traté de buscar qué podía haber en mí que pudiera ayudar a construir el personaje. Fui un poco atrás, recordando cosas que había visto o había vivido de cerca. A veces toca escarbar en lugares de la memoria que dejás en el olvido, pero es de donde te podés agarrar para que ese personaje sea lo más natural posible.

El impacto en la industria cinematográfica

A pesar de que otras películas como La noche de12 años o el documental Gonchi han sido transmitidas mediante la plataforma, Togo será la primera producción uruguaya para Netflix. Daniel Fernández, vocero del Sindicato de Trabajadores, Técnicos y Profesionales del Cine y Audiovisual del Uruguay, dijo a Sala de Redacción que este fenómeno “ocurre en un momento complicado que está atravesando el cine”. Por su parte, agregó que el sector está “en un momento crítico con la Rendición de Cuentas [que se está por votar en el Senado], donde se está llevando adelante un proceso que llamamos fracking, que es introducir una fisura profunda del ecosistema del cine para conseguir implantar una agencia audiovisual”.

Respecto a inversiones de plataformas como Netflix en Uruguay, para Fernández es necesario “un equilibrio”, en referencia a que en este tipo de producciones se da “una internacionalización” del proceso. “No estamos hablando del ingreso que piden los directores y guionistas uruguayos de la asociación, de que se cuenten nuestras historias”, sino de que “muchas veces hay una diferenciación entre ser un campo de producción y ser la maquinera audiovisual”, sostuvo. Según comentó, lo que sucede en este último caso es que la multinacional pone las condiciones, produce en el país y se lleva los ingresos, entonces, romper con ese equilibrio implica “filmar historias de otras partes y que el plantel actoral y los jefes de equipo sean extranjeros y traídos por la multinacional que luego generará puestos de trabajo”.

Fernández mencionó que en repetidas ocasiones Uruguay ha sido plaza cinematográfica para grabar películas internacionales y que “la cultura cinematográfica de los uruguayos y los trabajadores y trabajadoras del cine” son la principal ventaja para grabar en el país. Además, agregó que hay “buenos equipamientos, locaciones y castings, y, a pesar de ser un país caro, tiene beneficios fiscales que atraen a las producciones”. Sin embargo, competir con estas multinacionales es imposible para la industria uruguaya, sostuvo Fernández, y ecplicó: “No hay empresarios locales que pongan dinero para producir una película, siempre hablamos de fondos públicos; después hay recursos que vienen del exterior, pero salvo los casos de las multinacionales que traen plata de afuera, no hay capital de riesgo”.

Por último, sobre el impacto que puede tener que una película como Togo llegue a Netflix y el posible crecimiento o continuidad del fenómeno en el país, Fernández aclaró que se trató de “una producción de muy bajo nivel económico”. “Por ejemplo, en cuanto a la determinación del salario, este estuvo en la franja intermedia. No es que esté mal, pero hay que matizar, porque son espejitos y estamos hablando de multinacionales que cotizan altísimo”.

“Uruguay no es un mercado atractivo para el mundo en relación a la generación de contenidos, pero no quiere decir que no sea posible. Hay que valorar y tener en cuenta que tiene que haber un compromiso con nuestro cine y nuestras historias, necesitamos tener una generación de contenidos. Somos un mercado chico para el consumo, el consumo fuerte de los uruguayos es el de las producciones internacionales”, concluyó.

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