Luego de que la Agencia Nacional de Desarrollo anunciara que el 27 de mayo se comenzaría a entregar el subsidio para sectores afectados por la pandemia, la Unión Musical Independiente (UMI) agradeció “dicha compensación” pero advirtió que “la suma no alcanza para cubrir nuestras necesidades básicas”. 

El subsidio, otorgado por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) y financiado por el Fondo Solidario Covid-19, está destinado a personas afectadas por la pandemia de algunos sectores, entre ellos trabajadores informales de sectores del arte y la cultura que no perciban ningún tipo de ingreso ni aporte. El apoyo es de 7.305 pesos mensuales y será otorgado durante tres meses. Para acceder, los interesados debían llenar un formulario a través de las asociaciones o gremiales que nuclean a los trabajadores de las distintas áreas y retirarlo en redes de cobranza con su cédula de identidad. 

La UMI pide que el subsidio se extienda por un plazo de seis meses, porque “la música es un sector que se quedó sin poder trabajar, lo que ha hecho bastantes estragos”, según comentó a Sala de Redacción Francisco Cototo Cuello, vocero de UMI. Este es el segundo subsidio que el MTSS le otorga a los trabajadores de la cultura, el primero había sido en junio y julio de 2020, cuando abarcó a cerca de 3.000 personas que recibieron 6.779 pesos mensuales.

Desde la UMI se reclama la reactivación del sector. Según Cuello, “el gobierno plantea protocolos sin invitar a los artistas, ellos no tienen la información de cuánto aforo se necesita para tocar”, porque “si el aforo es muy limitado no rinde económicamente”. También comentó que los protocolos planteados abarcan teatros y grandes salas que “no representan la mayor entrada de dinero para los músicos” porque “donde más se trabaja es en espacios al aire libre, boliches y centros culturales”.

Cuello recordó que en los meses del segundo semestre de 2020 en los que se les permitió trabajar, la cultura “fue el sector que tuvo un protocolo más profesional” y que “entre 80 mil y 100 mil personas fueron a ver shows solo en Montevideo y no hay indicios de se haya infectado ni una sola”. Además, reclamó que “los protocolos sean parejos para todos, porque por ejemplo el aforo de Zara es de 503 personas en el shopping, en donde hay un constante movimiento y gente tocando las prendas”.

Movimientos

El lunes 24 de mayo la UMI había convocado a una marcha por la avenida 18 de Julio con la consigna “La música en el CTI”. La instancia se hizo para reclamar el retorno de los espectáculos en vivo y el pago de subsidios y apoyos a los músicos, tal como habían sido anunciados por distintos entes gubernamentales. La marcha se realizó desde la explanada de la Intendencia de Montevideo hasta la Torre Ejecutiva en la Plaza Independencia, con la presencia de músicos con varios instrumentos que sonaron durante todo el recorrido, tapabocas mediante.

Cuello comentó que desde la UMI creen que la movilización puede haber influido en la habilitación del subsidio, ya que se anunció pocos días después. También afirmó que debido a la marcha las demás cooperativas y agremiaciones de músicos “comenzaron a moverse” y que “fue una manera de decirles que queremos sentirnos representados por ellos también”. En relación a esto hizo referencia a que existen dos gremios que representan a los músicos, la Asociación Uruguaya de Músicos (AUDEM) y la Federación Uruguaya de Músicos (Fudem), y que “existe algo de discordia entre ellos, lo que le juega en contra a los músicos”.

Además del subsidio del MTSS, en los días posteriores se pusieron en marcha otras ayudas que se reclamaban, como el pago de la Intendencia de Montevideo del 50% del cachet de distintos programas como La Cultura va por Barrios y el Programa de Fortalecimiento de las Artes. En estos casos, se le entrega a los músicos que van a actuar en estos programas una parte del pago previo a la actuación, como forma de apoyar al sector.

Muchos artistas quedaron excluidos del subsidio del MTSS por tener ingresos de más de 4.800 pesos registrados en las cooperativas a través de las que hacen la facturación. Se dio el caso de que muchos músicos que, sin estar percibiendo ingresos, estaban aportando un monto ficto al Banco de Previsión Social para poder seguir teniendo, por ejemplo, cobertura médica, y quedaron afuera del subsidio. “Estamos atrás de eso, enviamos cartas a las autoridades correspondientes y estamos haciendo las gestiones pertinentes para intentar resolverlo”, informó la UMI.

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